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Historias del rompeolas (ii)

May 5, 2006

Historias del rompeolas (ii)

 

Andando, caminando o paseando, como queráis llamar a matar el tiempo, por el rompeolas  se me ocurrieron varias cosas. Entre ellas, dos se quedaron grabadas en mi memoria semi-permanente.

La primera ocurrió cuando, volviendo del faro (último punto del  rompeolas, más allá el infinito mar) un jubilado venia hacia mi paseando a un ritmo más que vivo. Quería pasar a otro caminante. Cuando vas observando el mar o lo que sea, no te fijas en la gente que tienes delante, estas concentrado en tu cuerpo. Solo cuando estas muy cerca te das cuenta de su presencia. Esto le debía suceder a nuestro amigo. A unos pocos pasos del otro su mirada grito sorprendida.  A su lado era un gigante, así, se debió sentir David al contemplar la primera vez a Goliat, acojonado, casi se escapa corriendo. Sin llegar a ser tan terrible como aquel acontecimiento histórico, las caras del señor, diminuto al lado del titán, me sacaron mas de tres sonrisa..

 

La otra es una reflexión de esas que llamo propias, sólo válidas para los que piensan como pensamos lo que somos así. (aquí se me bloqueo el windows xp, por tanto, empezar de nuevo).  Los pescadores son una raza distinta de las demás razas que se dedican a matar el tiempo de la mejor forma posible. Tras muchas horas de espera pueden ver como en sus cestas una dorada o una bonita lubina coletea…

El proceso es un poco más complejo para ser resumido en dos líneas. Un breve epitome de su actividad quizás sea esclarecedor: deben llegar al lugar, armar las cañas, cebar el anzuelo, tirar la caña, mirar al horizonte sin dejar de estar pendientes del  menor movimiento de la caña hasta que cuando este se produzca luchar un tiempo indeterminado para sacar algo; o como suele ocurrir usualmente sacar nada… No obstante,  merece la pena el premio.

Muchas veces los peces son más listos, se llevan el cebo, obligando a los pescadores a repetir el proceso una vez tras otra… En algunos momentos quieren tirar la caña… Sin embargo, como dije la recompensa merece la pena…

Llegados a este punto, casi el final, emplearemos aquello llamado comparación. Algunos dicen  que su uso es odioso. Yo aquí, la utilizaré por necesidad (suena Shakira… ya me gustaría verla en vivo, pero dejémonos de imposibles).

Cuando nos proponemos algo, en la vida, claro, tenemos que usar una caña con un buen anzuelo, para llamar la atención sobre nuestros objetivos. Estos pueden tardar en llegar o no. Una vez que han picado, debemos luchar con fuerza evitando caer en las garras del cansancio, para así hacerlo llegar a nuestras manos. Después, estamos obligados a conservarlas para que ningún haragán con más de tres pelos de listo nos lo arrebate…

Y entonces tenemos que seguir una y otra vez hasta el final…

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3 Comments
  1. Unknown permalink

    HOLA PRECIOSO GRACIAS POR TU COMENTARIO ,SERESMO MUY BUNEO AMIGOS YO SOY DE BILBAO UN BESAZO DE TU AMIGA MONIKA

  2. Unknown permalink

    BUENOS DIAS PRINCIPE ,ESPERO QUE SEAS MUY FELIZ ESTE FIN DE SEMANA.ERA PARA DECIRTE QUE EL DIA 17 DE ESTE MES CUNPLEÑOS DE LA ROSA DE VALENCIA,ASI QUE SI LA CONOCES QUE CREO QUESI FELICITALA OK TU ERES TODO UN CABALLERO.UN BESO DE MONIKA

  3. artica permalink

    Shakira??, ummmm¡¡¡¡, me encanta shakira, que bueno, coincidimossssssssss. Lancemos las cañas y aguardemos la sorpresa del premio a nuestro esfuerzo y siempre sonriendo, quien sabe , puede llegar una sirena……………….
     
    Besos desde el mediterraneo, azul y hermoso………..
     
    artica

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